Hoy es un buen día para dar gracias, no porque se celebre el día del padre, sino porque aunque estoy viviendo en otro país, lejos de mi familia, tengo la dicha de tener a mi papi con vida y recuperándose de una enfermedad que hasta hace poco solo me generaba tristeza y preocupación.

Para: Mi papi 💌

Papi, puede que sean cosas sencillas o sin importancia para usted, pero cada uno de las acciones que le voy a recordar, son las que han ido fortaleciendo en el tiempo el profundo amor y respeto que siento hacia usted. Esto lo tengo en mi mente siempre, pero quiero que tenga presente lo valioso que son esos recuerdos para mi.

GRACIAS por estar cuando podía, y si ¡solo cuando podía! Porque al crecer con un padre policía aprendimos a esperarlo pacientemente en casa, cada llegada suya era un motivo de celebración. Nunca olvidaré la manera en que corríamos (Edwin, Daya y yo) para abrazarlo. Ahora eso se repite con sus nietos, pero ellos son aún más bendecidos porque tienen la fortuna de poder disfrutarlo por más tiempo. Son muchos momentos en familia y todos especiales.

GRACIAS por transmitirnos el amor al trabajo, nada nos fue regalado, lo poco o mucho que hemos conseguido como familia ha sido en gran parte por su ejemplo. Siempre está con la mejor disposición para poner el hombre y ayudar a quién lo necesita. Nunca hay un no por respuesta.

GRACIAS por poner su creatividad a nuestra disposición. Lo que hace con sus manos me ha permitido crear momentos memorables. La palma con piñas para uno de mis cumpleaños, el tablero de madera con cuerdas para mi boda, unos abanicos que compré en Madrid los enmarcó en tablillas, la puerta reciclada ahora es un colgador, la cama con el nombre de Geykel y el mío grabados, etc., son tantas cosas que ahora vienen a mi mente y yo sé que mis hermanos tienen muchas más (la chimenea para Navidad, la crítica en contra de los “madereros criminales” en forma de “añosviejos”). De verdad gracias por esos detalles que nunca se borrarán de mi memoria.

GRACIAS por permitirme soñar a través de sus viajes. De pequeños no tuvimos la oportunidad de viajar, en realidad nuestros únicos viajes solo eran para visitar a mi abuelita Esther y a toda la familia en Manabí. Pero gracias a las fotos que usted llevaba a casa, me permitieron siempre tener la esperanza de poder viajar. Cuando conocí Quito, New York, Madrid y Barcelona, uno de mis primeros pensamientos fue “mi papi estuvo aquí”.

GRACIAS por heredarme el valor de la puntualidad. Eso me ha ayudado un montón, tanto en el ámbito personal como profesional. Gracias a usted yo tengo la costumbre de planificar lo que voy a vestir y dejar todo listo y planchado con anticipación. Ese hábito suyo es parte de mi vida ahora, y gracias a Dios lo es así, porque aunque Geykel no planifica que va a vestir, él siempre está a tiempo, lo que ha permitido complementarnos como pareja. (Usted planchó mi uniforme en incontables ocasiones, temprano por la mañana, y por ello muchas veces llegué a tiempo al trabajo).

GRACIAS por jubilarse en cuanto las condiciones se lo permitieron. Cuando nos contó que se iba a jubilar a temprana edad, fue como quitarme un peso de encima, porque aunque la vida está llena de riesgos y no hay profesión que garantice que nada malo va a pasar, para mi su vida siempre pendía de un hilo.

GRACIAS por la carta que me escribió hace aproximadamente cuatro años, su contenido es un secreto entre usted y yo, pero no tiene idea el impacto que ha generado en mi, es inevitable no llorar cada vez que la leo. Le hice un lugar especial para conservarla y poder leerla cada vez que haga falta.

Papi es mucho por lo que tengo que agradecer, sinceramente yo me siento muy orgullosa de poder llamarlo papi. No soy una hija perfecta y usted no es un padre perfecto, pero nuestra relación padre-hija es única y especial en el mundo.

Hoy le pido a Dios que nos siga dando salud y vida para continuar coleccionando maravillosos y a la vez sencillos momentos a su lado.

Con todo el amor del mundo le regalo estas líneas, su hija.

Juliana

Escrito por Juliana Menéndez

Soy una ecuatoriana viviendo en Estados Unidos, amante de la naturaleza y los planes por el día. Lo más importante para mi, mi familia, la que me ha enseñado que el verdadero amor no se acaba por la distancia. Mi esposo, mi mayor soporte e inspiración. Sueña bonito, ¡es gratis!

4 comentarios

  1. Mi negrita pechocha, nunca he visto tantos recuerdos juntos, solo sé que no pude contener las lagrimas, Lágrimas de felicidad, alegría y satisfacción, cuando tienes un hijo, tu deseo y anhelo es darle todo, y cada vez que lo pienso creo que no pude cumplirles, y al leer sus letras, llenas de sinceridad y amor, me dan fuerzas, me llenan de vida para seguir adelante, gracías gracías mi vida, los amo a todos.

    Le gusta a 1 persona

    1. Papi usted nos dio todo lo que estuvo a su alcance y eso para mi fue suficiente, y las palabras nunca podrán expresar el profundo amor y respeto que siento al igual por usted y mi mami ❤️ son mi más grande tesoro 💕🥰

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: